Fundamentos del box al estilo japonés
No se trata de qué lanzar, sino de cómo lanzarlo y cómo ponerte en guardia. Es la base que se nota en cualquier combinación. 50 técnicas
- Darle a la derecha tiempo para cargar el pesocargar la derechaEl recto de derecha pesa más si lo lanzas después de cargar el peso en el pie de atrás. Para eso, no lo saques con prisa, como un «pam» seco, sino con una pausa corta, como «pam, y». Aunque salga un poco más lento, dale prioridad a que lleve el peso. Revísalo cuando sientas ligera la derecha de tu uno-dos o si tienes la costumbre de lanzarla con prisa.
- Golpear y regresar en un solo movimientocuerpo, luego manoEl golpe no arranca con la mano: primero se mueve el cuerpo y la mano sale montada sobre ese movimiento. Y no termina al conectar: todo, hasta que regresas la mano y vuelves a tu guardia, cuenta como un solo movimiento. La idea es no separar golpear y regresar. Es lo básico para quienes golpean solo con el brazo o se quedan con el brazo extendido después de golpear.
- No telegrafiar los golpessin telegrafiarTelegrafiar es hacer, justo antes de golpear, un movimiento de preparación que te delata, como echar el hombro hacia atrás o cargar el peso hacia un lado. Si esas señales son grandes, el rival lee cuándo vas a golpear y se defiende. Si haces compacto el arranque y pasas el impulso de tu paso adelante directo al golpe, puedes golpear escondiendo esas señales.
- Tomar la iniciativa en vez de esperartomar la iniciativaSi esperas a ver qué hace el rival, él decide cómo va el intercambio. Lanza tú primero el jab o una finta para mover al rival y, cuando reaccione subiendo o bajando la guardia, mete el golpe de poder. Es una forma de pensar en la que no compites por quién pega más en el intercambio, sino por cómo haces caer al rival.
- Golpear y moversegolpear y moverseLo básico es no quedarte en el mismo lugar después de golpear. Si al terminar sigues parado ahí, te comes la respuesta del rival. Pero si solo te mueves y te alejas, también se pierden tus oportunidades de atacar, así que cuando conectes no te alejes y mete un paso más. Cada vez que terminas de golpear eliges entre dos cosas: si fallaste, te mueves; si conectaste, cierras distancia.
- No quedarte de frente al rivaltomar ánguloEl frente del rival es donde sus dos manos te alcanzan más fácil. Quedarte ahí es como meterte tú solo a un lugar sin salida. Muévete siempre de lado o en diagonal y sigue tomando ángulos desde los que al rival le cueste golpearte. Al entrar a su alcance y al salir, no vayas en línea recta: muévete con ángulo.
- El jab fuerte puede ir con el peso adelantejab con pesoEl jab de izquierda para medir la distancia se lanza dejando el peso en el pie de atrás. Pero cuando quieras hacer daño con el jab, puedes cargarte hacia adelante al lanzarlo. Si el peso no pasa hacia adelante, el jab no lleva fuerza. Úsalo cuando no busques medir la distancia, sino dañar al rival con el jab mismo.
- Bajar la potencia en el entrenamientobajar la potenciaSi en el entrenamiento quieres lanzar todos los golpes con fuerza, sin darte cuenta vas perdiendo el balance poco a poco. Por eso bajas la potencia a propósito y le das prioridad a seguir pudiendo moverte, más que a conectar. Entre más bajas la potencia, mejor sientes dónde está tu centro de gravedad y si tu peso está adelante o atrás.
- Conocer tu distanciatu distanciaTu distancia es la distancia a la que tu golpe llega sin dar un paso. Si la conoces bien, no te metes de más sin necesidad y no pierdes la postura al terminar de golpear. Al inicio del round, lanza un uno-dos en el lugar para medir hasta dónde llegas y, si no alcanzas, no des un paso grande: entra solo medio paso.
- Pasar de relajado a firmerelajarSi te pones en guardia con fuerza todo el tiempo, los movimientos se vuelven rígidos y el aire no te alcanza. Lo básico es estar relajado antes de ponerte en guardia y meter solo la tensión necesaria en el momento de golpear y en el de recibir. Si cambias claramente entre soltar y endurecer, conservas el rango de movimiento de las articulaciones y la velocidad de reacción, y puedes moverte todo el round.
- No dejar de mover los pies en combinaciones largaspies en movimientoMientras lanzas una combinación larga de cuatro golpes o más, pasas mucho tiempo en el mismo lugar. En ese tiempo sube de golpe el riesgo de que el rival te conecte al mismo tiempo o te contragolpee. Si cortas la combinación en bloques cortos, regresas el peso al centro y sigues golpeando mientras mueves los pies, puedes atacar sin cerrarte la salida.
- El upper sube en línea rectacodo fijoSi lanzas el upper trazando un arco amplio, cuando fallas no puedes frenar el impulso, pierdes la postura y quedas totalmente expuesto. Mantén fijo el ángulo del codo y sube de abajo hacia arriba por el camino más corto. Así, aunque falles, el golpe choca con los brazos o el cuerpo del rival y se detiene, conservas la postura y puedes regresar enseguida a la guardia.
- No mantener siempre el mismo ritmocambio de ritmoSi lanzas golpes con la misma fuerza y la misma velocidad, el rival se acostumbra a ese ritmo y se adapta. Al mezclar rápido y lento, fuerte y suave, rompes esa costumbre. Cuida también que, entre más fuerte el golpe, más pierde efecto si lo repites. Está pensado para quienes lanzan ráfagas monótonas que el rival lee con facilidad.
- Cuando estés cansado, más que nunca lo básicoal cansarteSi te cansas y dejas de lanzar golpes, te pegan; si dejas de mover los pies, también te pegan. Si de todos modos vas a sufrir, elige cansarte moviéndote. Entre más cerca estés del límite, más prioridad tiene no bajar la calidad de tu juego de pies, tu guardia y tu respiración. Es la mentalidad para cuando el cuerpo empieza a pesar, al final del round o en la segunda mitad del sparring.
- Tirar aunque la postura no sea perfectatirar igualCon el entrenamiento, a veces se forma la costumbre de no golpear a menos que la postura y el momento estén en su lugar. En un intercambio real, la forma perfecta casi nunca llega. La idea es tirar aunque estés fuera de balance y acumular la experiencia de conectar así. Está pensada para quienes se obsesionan tanto con la forma que ya no lanzan golpes.
- Frenar con el pie de adelantefrenarFrenar con el pie de adelante es detener en seco, con ese pie, el impulso de tu paso adelante. Ese impulso que frenas se convierte en giro del cuerpo y le da fuerza al golpe. Al mismo tiempo, el peso deja de irse hacia adelante, así que te cuesta menos volver al centro después de golpear y pasas más rápido al siguiente movimiento.
- No bajar la mano izquierdaizquierda arribaLa mano izquierda tiende a bajar cuando avanza el round y te cansas, o cuando te tensas. Si baja demasiado, ya no puedes ver al rival y protegerte la cara al mismo tiempo. Pero si la subes de más, te tapa la vista, así que busca la altura en la que ves al rival y te cubres la cara, y mantenla ahí siempre.
- Para atacar, carga la guardia hacia adelanteguardia ofensivaCuando decidas atacar, cambia el reparto del peso: de la guardia defensiva, cargada atrás, pásalo hacia adelante. La referencia es inclinarte un poco hacia adelante. Pero golpea aguantando para no irte hacia adelante. Desde una guardia de espera es difícil alcanzar al rival cuando pasas al ataque, así que cambia el peso de tu guardia según si atacas o esperas.
- Tres respuestas al jab del rivaltres opcionesSi ante el jab de izquierda del rival solo retrocedes a la defensiva, no vas a tomar la iniciativa. Elige tú una de tres respuestas: contragolpe simultáneo, desvío o esquiva lateral. Si al sacar el golpe conservas la torsión del cuerpo, esa torsión se convierte en la fuerza de tu contragolpe. Sirve contra rivales que dominan la distancia con el jab.
- No aguantar la respiración en corta distanciarespirarEn los intercambios de corta distancia es fácil aguantar la respiración sin darte cuenta. Si dejas de respirar, el cuerpo se tensa y tu siguiente movimiento se retrasa. Aprende a soltar el aire con cada golpe y a cortarlo brevemente solo en el instante del impacto. Te sirve en la pelea de cerca con muchos golpes seguidos y a una distancia en la que casi tocas al rival.
- No termines en la defensa: siempre respondesiempre responderSi solo te defiendes, el rival se siente seguro y sigue avanzando. Después de esquivar o bloquear, responde con un golpe, aunque sea al aire. Con solo hacerle entender que siempre viene una respuesta, la presión con la que avanza se debilita. Funciona sobre todo cuando un rival que viene hacia adelante te hace retroceder.
- El gancho se lanza con el hombro (abrir la puerta)girar el hombroSi lanzas el gancho solo con el brazo, no tiene potencia. Si adelantas con decisión el hombro del lado que golpea (el hombro derecho en el gancho de derecha) y giras todo el cuerpo como si abrieras una puerta, el gancho sale fuerte sin meterle fuerza de más al brazo. En cambio, si el hombro se queda quieto, es como una puerta trabada que no abre: solo se mueve el brazo y el gancho sale débil.
- En las cuerdas: frenar, desviar o giraren las cuerdasSi sigues retrocediendo hasta quedar de espaldas a las cuerdas, te quedas sin salida hacia atrás y tus opciones se reducen de golpe. Cuando llegues a las cuerdas, elige una de tres opciones: frenar al rival, desviar su ataque o girar hacia un lado, y así recuperas tu posición. Para no quedarte atorado en las cuerdas, la base es no retroceder solo con el paso atrás.
- Variar arriba y abajoarriba y abajoVariar arriba y abajo es repartir tus golpes entre la cara y el cuerpo para que el rival no pueda dejar la guardia fija en un solo lugar. Si apuntas a la cara, sube los brazos; si apuntas al cuerpo, los baja. En el hueco que deja ese movimiento metes el siguiente golpe. Úsalo cuando, golpeando solo a la cara, no logras abrir una guardia cerrada.
- Regresar la mano rápidoregresar la manoRegresar la mano es el movimiento de llevar rápido el puño que lanzaste de vuelta a la guardia. La velocidad de ese regreso hace más rápido el giro del hombro contrario, y el siguiente golpe sale antes. No dejar el puño estirado después de golpear es la base para que una combinación como el uno-dos no se corte a la mitad.
- Volver al centro después de golpearvolver al centroIrte de frente con el cuerpo después de golpear es un error muy común. Si te quedas así, no puedes lanzar el siguiente golpe y recibes de lleno la respuesta del rival. Si justo después de golpear regresas rápido el peso al centro, entre el pie de adelante y el de atrás, puedes lanzar enseguida el siguiente recto de derecha o gancho, y prepararte con calma para la respuesta del rival.
- Revisar lo que pasó después de cada intercambiorevisar despuésAl revisar un intercambio, más que fijarte en si te conectaron o no, fíjate en qué tan rápido te recompusiste después. Cuando tu ataque conectó, pon en palabras por qué conectó. Así te será más fácil buscar esa misma situación y repetirla. Te sirve justo después del sparring o cuando lo repasas de regreso a casa.
- No cerrar los ojos ni voltear la caraojos abiertosCuando viene un golpe, a veces cierras los ojos o volteas la cara sin querer. Así no ves el siguiente golpe y tanto la defensa como el contraataque llegan tarde. Sentir miedo es natural, así que no intentes eliminar esa sensación: en vez de que te lleve a cerrar los ojos, llévala a leer los movimientos del rival y esquivar.
- Cortar el ringcortar el ringCuando persigas al rival, no lo sigas por detrás: ciérrale primero las salidas. Con menos salidas, el rival se satura defendiendo y esquivando, y ya no alcanza a manejar tu ataque. Llévalo hacia las zonas cerradas, como las cuerdas o una esquina, y crea con tu posición una situación en la que te sea fácil golpear.
- No adelantar el hombroprimero el giroNo adelantar el hombro significa golpear sin que el hombro se vaya hacia adelante antes que el giro del tronco. Si el hombro sale primero, el ángulo del puño se abre, la fuerza se escapa y es más fácil forzar la muñeca, el codo y el hombro. Es un error frecuente en golpes que salen desde abajo, como el upper de izquierda al cuerpo, y el orden es: primero el giro y al final empujar con la mano.
- Empujar el omóplato hacia adelantehombro adelanteEmpujar el omóplato hacia adelante es, al final del golpe, sacar el omóplato para que el puño llegue un poco más lejos. Si encadenas empujar el piso, girar la cadera y sacar el omóplato, ganas alcance y potencia. Pero si te tensas por querer pegar fuerte, el omóplato se queda trabado en la espalda y esa extensión extra desaparece.
- Al 70% a mitad de la combinaciónarmar la posturaAl 70% a mitad de la combinación significa no lanzar con toda tu fuerza los golpes de en medio de una combinación. En el uno-dos-gancho, el recto de derecha de en medio lo lanzas para armar la postura que te deja conectar el gancho final. Si lanzas todo con todo, el rival te lee el ritmo y además se te va acabando la condición.
- No dejar la cabeza quietamover la cabezaSi tu cabeza se queda fija en un solo lugar, al rival le resulta fácil apuntarle. Entre más se mueve la posición de tu cabeza, menos puede el rival fijar el blanco. Tanto en guardia como al golpear, no dejes la cabeza en el mismo lugar. Es lo básico que debes revisar cuando te conectan jabs o rectos seguidos.
- Provocar el contragolpe en vez de esperarloprovocar y contragolpearSi para contragolpear solo esperas a que el rival lance, no sabes qué va a venir ni por dónde, y no llegas a tiempo. Deja a propósito un solo hueco en tu guardia y haz que te tire ahí. Si sabes por dónde viene, lo recibes ya preparado para responder. Está pensado para quienes buscan el contragolpe pero siempre reaccionan tarde y no llegan a tiempo.
- Regresar la guardia enganchándola desde abajovolver por abajoMuchos de los que descuidan la guardia después de golpear no es que no regresen la mano por completo, sino que la regresan a una altura baja. Por eso, sube la mano como enganchándola desde abajo y regresa a tu guardia. Es una forma de regresar la mano para no dejar la cara descubierta al terminar de golpear. Sirve para quienes, después de una ráfaga o al cansarse, pasan al siguiente movimiento con las manos abajo.
- Moverte primero, golpear despuésplantar los piesMoverte y luego golpear es el orden en que primero plantas los pies y después lanzas el golpe. Si golpeas en movimiento, el eje se tambalea y el golpe sale ligero. Si te acostumbras a golpear justo cuando los pies se detienen, la fuerza con que empujas el piso llega hasta el puño, y además te expones menos al contragolpe del rival.
- Moverte primero al terminar el intercambioadelantarseCuando un intercambio llega a una pausa, hay un momento en que las manos de los dos se detienen. Ahí, el que se relaja primero llega tarde a arrancar el siguiente movimiento. Si te adelantas justo cuando termina el ataque del rival, puedes llevar el ritmo a tu lado. Es una forma de arrancar pensada para quienes se quedan a la defensiva después de un intercambio.
- Regresar las manos bajo la barbillaregresar a guardiaDespués de golpear, regresa de inmediato las dos manos bajo la barbilla. Sobre todo la mano izquierda después del recto de derecha: cuando el cuerpo se abre, tiende a caerse de la barbilla, y ese es el hueco más grande. Si abres de más la derecha, también tardas más en regresarla, así que acortar el recorrido de la derecha también te ayuda a regresar las manos más rápido.
- No cambiar la expresiónsin gestosSi cuando te conectan pones cara de que te dolió, el rival ataca más fuerte justo ahí. Tu estado no solo se nota en la cara: también se lee en tu respiración y en tu mirada. Esconder a la vez la cara, la respiración y la mirada es básico tanto para defender como para atacar, porque la mirada además te sirve como finta para engañar al rival.
- Elegir el golpe según la distanciaelegir por distanciaCada golpe tiene una distancia en la que es más fácil conectarlo. Lo básico es usar rectos de la distancia larga a la media, y ganchos y uppers en la corta distancia. Al acercarte, la trayectoria del recto se atora, así que cuando se acorta la distancia cambias a golpes de lado y de abajo, que te dejan usar el giro del cuerpo.
- Un puño más adentro que en las manoplasun puño másLa distancia a la que conectas bien en el trabajo de manoplas se queda un poco corta frente a la cara de una persona, y si golpeas así, el puño no llega y solo pierdes la postura. Cuando golpees a una persona, como en el sparring, entra un puño más adentro que con las manoplas. Es una forma de recorrer un poco hacia adelante la distancia que aprendiste con las manoplas para usarla contra un rival.
- En el uno-dos, que los dos golpes amenacenlos dos amenazanSi en el uno-dos el rival lee que el jab de izquierda o el recto de derecha «no va a llegar», puede concentrarse solo en esquivar el otro. Lanza los dos con intención de conectar para que tenga que cuidarse de ambos. Si conviertes uno de los dos en un golpe solo para mostrar, todo el uno-dos se vuelve fácil de leer. Lo mismo aplica cuando entrenas golpeando con la potencia bajada.
- Presionar con la posición de la mano derechamano derechaEn la guardia, cada mano tiene un papel distinto. La izquierda va a una altura que te deja ver hacia adelante y te protege la cara, y la derecha va en una posición que le haga sentir al rival que puedes lanzarla en cualquier momento. Solo con cómo colocas la derecha puedes hacer que al rival le cueste lanzar, y así es más fácil tomar el control desde antes del intercambio.
- Al inicio, ataca al 30–40%dosificar el ataqueSi desde el inicio del round solo atacas, terminas en un intercambio sin saber cómo te va a golpear el rival. Al inicio, limita tu ataque al 30–40% y dedica el resto a observar y defenderte. Cuando ya veas cómo ataca, sube la proporción de ataque. Es una forma de dosificar para quienes en el sparring se meten a intercambiar desde el inicio y se comen golpes en los cruces.
- Frenar el golpe con el cuerpodetener el golpeUn golpe lanzado con todo hay que frenarlo en algún punto al terminar. Si lo frenas con el brazo, el punto donde se detiene el puño y la trayectoria cambian cada vez. Si lo frenas con el giro del torso y la cadera, la trayectoria sale igual y puedes usar el impulso del freno directo para tu siguiente defensa o desplazamiento, así que pasas más rápido de golpear a moverte.
- En la pelea de cerca, empuja con las piernas, no con los brazosfuerza de piernasCuando estás pegado al rival, si intentas separarlo con los brazos, se vuelve una competencia de fuerza de brazos. Fija brazos y hombros para que el tronco sea una sola pared y transmite, a través del core, la fuerza con la que tus pies empujan el piso hasta el rival. No son unas vencidas, es un empujón de sumo. Al rival que desbalanceas empujando se le abren huecos y ángulos para golpearlo. Es una forma de usar el cuerpo para quienes pierden los empujones en la pelea de cerca.
- La forma de libro no basta para conectargolpear a fondoSi solo golpeas limpio, siguiendo la forma básica, únicamente salen movimientos que el rival ya conoce. Al rival le basta con esperar la trayectoria que prevé, así que es difícil que tus golpes conecten. Por eso, de vez en cuando mezcla golpes exagerados, lanzados a fondo para conectar. Se trata de cómo, ya con la base firme, romperla para conectar.
- Medir también la distancia del rivalsu distanciaAl medir la distancia, si solo te fijas en si tus golpes llegan, quedas desprotegido ante los del rival. La distancia a la que tú puedes conectar es la misma a la que él puede conectarte. La idea es moverte teniendo en mente, al mismo tiempo, hasta dónde llegas tú y hasta dónde llega él. Es la base para decidir cuándo entrar y salir y en qué momento cerrar la guardia.
- No girar el puño en corta distanciapuño sin girarGirar el puño hacia adentro al golpear para que el dorso de la mano quede hacia arriba es lo que se llama «girar el puño». A larga distancia es lo básico, pero cuando estás cerca del rival funciona mejor golpear sin girarlo. Es para quienes sienten que se les atoran las manos en la pelea de cerca. Si cambias la orientación del puño según la distancia, tus golpes llevan fuerza tanto de cerca como de lejos.
- No golpear la frentea dónde apuntarLa frente es una parte dura del cráneo y, si la golpeas, es fácil que te lastimes el puño. Cuando apuntes a la cara, no busques la frente: apunta al mentón, debajo de la nariz o a la sien. Al cuerpo, los blancos son la boca del estómago y el hígado. Sobre todo cuando el rival agacha la cabeza, tienes que decidir no tirarle un golpe hacia abajo a la frente.
No hay técnicas que coincidan.